27 may. 2015

Once Once

Las tazas de café ya saben a  los deseos diarios. Las exquisitas mañanas sabor a ti se hacen exclusivas. Cuatro paredes llenas de luz del Sol, luz del día.
Un toque, un roce, una caricia. Tus ojos, portales de amor. Que bellos ojos.
Tu, y mi comida favorita.
Tu, almohadas y televisión.
Tu, y luces opacas de calles favoritas.
Tu, y las miradas de los faroles que se sorprenden al ver nuestras manos unidas.
¿Quién dijo que los 11:11 no se cumplen?


17 may. 2015

Un día lleno de idiotas.

Hace par de días desperté con el odio revolteado. Era como si veía la naturaleza de las personas: todos me parecían idiotas. Como si todo lo que hablaban era un disparate o algo sin importancia. Escuchaba las conversaciones de las personas en el metro y mi mente solo decía "`pff que idiota". Veía a alguien caminar y me parecía que lo hacía de una manera muy torpe, o le veía algun vestuario y pensaba "me puede quedar mejor a mí". Cosas tan egoístas pasaban por mi cabeza. Tan egocentricas.

Al otro día, cuando ya me sentía un poco calmada y no analizaba a los demás como tontos, me analicé a mí. Todos hablamos estupideces, estupideces que a los demas no les importa pero a nosotros sí. Caminamos de la forma que caminamos para desplazarnos, no para agradar al otro. Nos vestimos como queremos por...bueno esta sí hay que admitir que la hacemos para los demás de vez en cuando, y claro porque hay que salir vestidos a la calle por el juicio y raciocionio que tenemos.

Esa mañana me sentía superior, pero me sentía mal de cualquier forma. Y al analizarlo al otro día es solo cuestion de como los demas (y tambien nosotros) se sientan bien consigo mismos. Y no es que en realidad sean o se vean idiotas, es que son cosas que para mí no son de alguna importancia en absoluto. 

Y a todas esas personas que los miraba con mi cara de "por favor, mejor deja de hablar", quiero pedirles disculpas. Sé que sus temas tan tontos no eran de mi interes, y peor todavía, estaba escuchando su conversación. Que mal educada de mi parte. 

Día 133: Como espinas que no duelen.


Día 132: Orquidea.


Día 131: Marchitadas las blancas


1 may. 2015

Fracasos inoportunos

Iba subiendo rápidamente las escaleras de su piso en Hamilton. Era un ángel del cielo. Su presencia hacían voltear miradas, esbelta, tenaz, era como un cielo de las 6 am: todos se deslumbran al contemplarlo. Así de perfecta era y así de proporcional era el caos en su mente. 

Tantas cosas por hacer y tiempo del que carecía. Se había ido de casa unos meses atrás y todavía no se estabilizaba en la ciudad. Trabajos van y trabajos vienen en los que no puede equilibrarse. Curriculums depositados y entrevistas fracasadas. No podía volver, lo hecho estaba hecho. Y como si fuera poco su estado financiero estaba disminuyendo. 

Su nombre era Elizabeth.
Elizabeth no se permitiría fracasar mas. Ya había perdido mucho, cosas que nunca pesaba perdería. Cosas que son difíciles de recuperar. La confianza de sus padres por ejemplo. El orgullo que sentían ellos hacia ella. Amistades, amores, y hasta los mismos enemigos. Dejó todo atras buscando nuevo mundo. Creía que comenzar de cero la haría ser una mujer 10 y no una 6 como se calificaba.
Se veía caer. Se veía fracasar diario, desde que despertaba de vanas pesadillas hasta que regresaba a casa agotada despues de un día fallido.

Pronto tendria que dejar Hamilton, ya no lo podría pagar si seguía con aquella tan mala suerte. No podía más, ya no podía seguir. Pero aunque tuviera ganas de renunciar habia una pequeña gota de esperanza dentro de ella...muy en el fondo. 


Sabía que tumbarse en el pavimento y contemplar el cielo despejado no era la solución. 

Project 365. Mayo. Día 122: green spot

Este mes, mayo, el tema para el Project 365 se trata del "Green". ¿A quién no le gusta algun paisaje verde?

Día 121: mas iglesias coloniales