24 oct. 2015

Migajas de pan

 Siempre que voy por la calle veo el rostro de las personas tratando de descifrar su historia. Algunos van con prisa como tratando de alcanzar al tiempo o agarrarlo por la cola para que no se escape. Otros llevan la calma como nombre. A muchos el caminar se hace pesado. Miles de historias van andando, se van creando. Cada quien carga una historia, su vida. Sus soluciones de problemas. 
De tal manera que un mismo espacio esta lleno de historias mas que de personas.

Transitorios pensamientos que no caben en un vagón. Miles de palabras que no se unen para formar una idea, mas bien se quedan flotando esperando que las usen en un juego de scramble.
¿ Que más da donde las coloquen si no serán puestas en acción?

Cabizbajos. Como si buscaran la respuesta de lo que piensan en el suelo. 
Levantan la mirada como despertando de un largo sueño, pero nuevamente les invade el pensamiento y regresan la vista al mismo suelo, como si dejaran migajas de pan para volver al mismo sitio al que viajaban. 

Y allí vamos todos, buscando migajas en el suelo hasta llegar a nuestro destino para levantar la mirada y bacilar como zombies que llevan un trayecto. Un trayecto al que no nos interesa llegar. 

Mi escena favorita

Tomarse un día gris para caminar sobre las baldosas de la plaza. Apreciar las hermosas edificaciones que componen la ciudad, y terminar en lugares alejados de la polución. Cruzar puentes e ir al otro lado de la vida. Jardines. Que paz con el verde alrededor. Con tus ojos al lado llenos de ese brillo café. Me atormentaba mas la lluvia que esta tormenta, sin querer dañar el peinado que tanto quería lucir. Y no faltan las conversaciones profundas con el cielo gris y la humedad de protagonistas.
 La anomalía de risa al decir uno de esos chistes tan insipidos que me hacen ver como tonta, pero que me caracterizan.

Con la gente que vemos pasar, y la gente que nos ve quedar.

Quedar.
Quedarnos quietos sin hacer nada, solo mirando arriba al cielo. Ese cielo gris que pide a gritos un poco de poesía, como llamando la atención.

Project 365 abandonado

Como quien no quiere la cosa, y charlatanamente, admito que abandoné por completo el Project 365. Realmente se complicó mucho el subir una foto diaria. Mas bien, lo compliqué. Por unos meses traté de acumular las fotos de un mes y subirlas de un tiro. Pero ni asi  me fue posible. 
Otra prueba mas de que no soy lo suficientemente responsable de terminar algo. Tenía mucha emoción al inicio pero a medida que se me acumulaba la vida, de igual manera se acumulaban los dias sin subir la foto del día. 
Aunque, me gustó mucho como me dediqué cuando podía subirlas, siempre trataba de que sean buenas fotos, y traté de que mis dias salieran de la rutina. Ya que tenía que subir una foto mostrando algo del dia quería comerme el mundo y salir siempre y tomar fotos. 
Pero ahí estaba la universidad, las tareas, las cosas del no sé qué, los días en que no quería ni levantarme, el procrastinaje en general, la abstinencia, la dejadez, y el "oh ya pasó el día, ya está, lo dejo para mañana", y eso diario, y a fin de cuentas no subía nada. 
Debería aunque sea obtener el premio de la honestidad por admitir que yo misma me dejé llevar de la vagancia y de la irresponsabilidad. 
Así que, nuevamente es comprobado que no soy del tipo de persona que se trazan metas desde que termina el año para hacer cosas. Soy mas de "ah se implementa tal cosa, dejame hacerlo" y ya está. 

Obviamente, como muchos, quisiera hacer tantas cosas, pero terminarlas es la parte mas dificil. 
Sin mas ni menos, un fuerte abrazo a mi falta de ganas, con cariño
Rosalí.