3 ago. 2016

Querido Julio.

Querido Julio: 

Sé que nunca te he escrito, ni sabía que podía escribirte. Soy de las personas que le parece tonto hablar con los meses, pidiendoles buenos deseos y que "los sorprenda", Pero aquí estoy, hablando con un mes. Que ironica soy. 

Antes que todo, te pido disculpas por no apreciarte antes, ahora que te fusite me di cuenta cuanto disfruto estar contigo. Odio, odio y odio un monton a Agosto. Con él llega el fin de las vacaciones, y el sol de verano se enciende más como tratando de asarnos, no hay momentos iguales que los que paso contigo. En ti, mas bien. Todo se revoltea. No la paso bien con (en) agosto, y me doy cuenta de lo mucho que disfruto de mí en tus días. Me bastaron tres días para darme cuenta de tu ida. Tres-días. Que injusto suena eso, que tonta fui. De ahí el dicho de que "nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde". Ya cuento los días que me quedan para seguir disfrutando lo poco que queda. 

Pero no quiero hablarte de otro mes, si aquí el protagonista eres tú. Lamento tratarte con tanta indiferencia, no era mi intención, y aunque no me creas, disfruté mucho de ti y de mí. Me hiciste sentir en calma y es como si me pusiste en sabanas de algodón con almohadas rellenas de plumas de...plumas de...de algún ave exótica. Pero sabes algo, Julio? no es que te vaya a extrañar, porque sé que regresarás el proximo año y aquí te estare esperando; te haré un ladito en mi cama para que volvamos a ver películas de los 80`s y 90`s, prepararé té frío y galletas y será como si nunca te hubieses ido. Y haremos pasta todos los jueves. 

Todo esta bien entre nosotros, Julio. Sé que te llevaste personas de mí por una razón, otras que volveran y otras...¿quien sabe? Y me enviaste otras que al final ni sé como están o no conozco bien, o simplemente que no encajaban conmigo. Fui a lugares con gente de la clase que a lo mejor no vuelva a ver, pero que bien la experiencia. Y todo eso en 31 días, ¿puedes creerlo? Antes lo hubiese logrado en un año completo, pero ahora estoy mas segura de algunas cosas. Y sí Julio,tienes razón, prefiero los días fríos y nublados, pero tu tienes una calidez que me gusta. ¿De casualidad te pasaste lluvioso y nublado, por mí? Gracias, los disfruté mucho, a mi manera. Ya sabes, una taza de café y un libro que tenía sin terminar. Hasta llegue a dormir por las tardes, algo que no suelo hacer. Por eso te digo, que no te aprecié del todo. En esos momentos no me daba cuenta de lo bien que estaba. 

Tú te vas y yo me quedo. Regresa pronto, Julio. Y disfrutemos nuevamente de un café. 









Proyecto Original de Emily Diana Ruth

2 ago. 2016

-Hai, genki desu.

Preferiría tener miles de temas de los cuales poder escribir diariamente en este blog, y poder mantenerlo activo; pero cuando a uno no le suceden cosas interesantes no hay mucho que decir. Así que mi desaparición no es motivo de estar llevando la vida loca, o comiendome el mundo, o haciendo cosas productivas. No. Sigo iniciando proyectos sin terminar, dejando cosas por mitad, desencantandome de todo. Lo importante es que estoy viva y bien de salud. Creo. 

Y sí, este es uno de esos post en los que me quejo de la vida y no hago nada al respecto para cambiarlo. 

Así es, otro más. 

Lo diferente de este, es que esta vez tengo la calma mas arriba que un cohete en el espacio, como si tuviera todo calculado o bajo control, aún sabiendo que no. Y me parece que es un gran paso para la humanidad. O al menos para mí. Nada mas sano que estar en calma. Siento miles de puertas abiertas, y soy testigo fiel de que hace un tiempo estaba encerrada en una habitación 2x2. Lo que me hace falta es saber cual puerta escoger. 

El atraso de todas las cosas a las que nos enfrentamos es gracias al temor (estoy consciente de ello). Solo por no querer fallar somos capaces de no intentar, porque el ser humano le teme a la decepción, a lo que puedan burlarse, o al que dirán. Y es un plus para mí reconocer las cosas a las que debo enfrentarme. Como dicen, "el primer paso es la aceptación". Y acepto que solo me basta dar otro paso, grande o pequeño, pero darlo. 

Leer posts pasados y ver como he cambiado con el tiempo hasta en la manera de pensar y expresarme, me dicen vagamente que no estoy estancada, y yo que pensaba que sí. Que el dejar los proyectos a mitad no es irresponsabilidad, sino que al final no son cosas que de verdad "me llenen". Es cuestión de encontrar el punto exacto de mejorar en donde estoy, o de desenvolverme a la perfección.

Ya no busco la felicidad, pues es solo un estado el cual se da en detalles y momentos; lo mejor sería encontrar plena paz y realizar/tener lo que me guste y como me guste. 

Una vez mi padre dijo que no tiene mucha importancia el fallar, que esa es la idea, fallar, y poder diferenciar cual es el error; quien no hace nada no sabrá ni en que es bueno, y que "es mejor tener un criterio erróneo a no tener ninguno". 

Siempre he dicho que la frase que más nos duele es decirnos a nosotros mismos -me arrepiento-. (O que nos digan -te lo dije-.) Luego encontré esta frase sobre el arrepentimiento: "El arrepentimiento es la palabra más dolorsa del diccionario".- No sé quien lo dijo, pero la considero una verdad absoluta. Arrepentirse es querer regresar el tiempo y no hacer algo que hicimos. Duele mas cuando es un arrepentimiento por algo que NO llegamos a hacer u obtener. Por tanto, no pienso pasarme la vida arrepintiendome de cosas que no he hecho.