30 jun. 2017

Regresas Julio



Querido Julio:


Te dije el año pasado que no me pondría triste por tu ida porque sabía que regresarías, y aquí estas nuevamente, con tu sol deslumbrante y tus nubes bien blancas. No ha cambiado mucho desde tu partida Julio, aquí algunas cosas siguen igual. Que algunos caminos se cerraron y otros quedaron tapados entre matorrales, que si ya no se puede decir lo que piensas porque alguien lo anda refutando, pero igual seguimos opinando. Que bueno que regresaste Julio, así puedo sentir las vacaciones y ver series como aquella vez, respirar aire fresco y oler paz aunque sea una sola vez; me preparo para el estrés, el dolor y las marcas que se asoman con tu ida y con la llegada de agosto. Te recuerdo que sigo sin tolerarlo.  Realmente parece como si nunca te hubieses ido, Julio. 

Que hermosa mañana hace hoy, y sí, concuerdo contigo, hace un poco de calor pero lo bueno de estar en casa es que...menos ropa que usar. Ya sé Julio que aun Junio no ha marchado, y ya hoy es su último día, solo estoy algo ansiosa por tu llegada. Y que mas da si te escribo cuando estés o cuando no estés.

Me pregunto si este año traerás lluvias. Espero que sí, pero que no sea mucha, por favor, algunos días hay que pasarlos fuera. Si llueves, espero estar en casa, en cama y viendo películas, ya sabes, de esas que veo una y otra vez, como El Club de los cinco por ejemplo. Sabes como soy con los personajes y principalmente con Claire. Bueno Julio, ya, que tampoco pienso describir a "La Princesa", tú mejor imaginatela así me ahorro el momento aburrido y que seguro estas cansado de escucharlo una y otra vez.

¿Verdad que no cambio nada, Julio? Quizás piense un poco diferente pero sigo siendo la misma niña que dejaste hace años atrás. En fin que no sé si escribirte siempre, bueno quizás no todos los días pero no dejare de hacerlo. Ok, trataré, ya sabes como soy, un caso perdido con eso de terminar las cosas.

Vaya Julio, y hablando de lluvias, el clima no esperó a que termine esta carta. Ya estas lloviendo con pocas horas para tu llegada. Nos engañas con el calor para luego darnos un buen clima lluvioso. Eres casi como las personas, un trato desagradable para luego disculparse, cuando lo mejor es ahorrarse esas malas sabilas y pregonar lo bueno desde el inicio. 

Sin más que añadir, acomodate que el camino hay que disfrutarlo.



29 jun. 2017

Lecciones de vida

Aprendí por cuenta propia que no se retiene a nadie de ninguna manera. Que quien quiera estar se queda como sea. Aprendí que no siempre hay que tener razón y que si se tiene, tampoco es bueno dejarlo saber, hay cosas que se dejan pasar. Aprendí a hacerme la loca.
Pero lo que mejor aprendí y lo que mejor me sirvió es a estar conmigo, a apoyarme en mis decaídas, a autoconsolarme y sobre todo a decirme que todo estará bien. Y así es, todo está bien, dentro de lo que cabe, pero lo está. Aprendí a escuchar y a callar de opiniones o consejos que nadie pide, que no importa cuanto quieras solucionar si los demás no quieren. Que la música también se disfruta sin bailar y que mi tolerancia y paciencia pueden acabar. Aprendí a decir que estoy bien cuando en realidad no lo estaba, y a comer aún cuando no me gustaba el almuerzo.

27 jun. 2017

Be a voice not an echo

Estoy sedienta de productividad y de hacer las cosas bien, montarme en el tren de "Lo hice". Cuento el tiempo como si de una competencia se tratara, pero a larga y en el fondo sé que paras las "luces divinas", "superiores celestiales", "fuerzas del bien", o como quieran llamarles, eso del tiempo no importa; pero aquí en la tierra a estos terrícolas, y a mí, es como si el tiempo fuese el elixir de la vida.

Durante esta "crisis de los 20" he pasado por las más sutiles etapas, desde un "no me importa ná de ná" a un "no me siento útil". Ahora de los creadores de esa película llega "el tiempo se me va"
¿Y qué es el tiempo?

El tiempo es eso que pasa mientras me veo en el cristal del tren. Ese minuto cuarenta y tres que disfruto de "Tragicomedia" de Estopa como si fuera yo quien la canta. El tiempo es eso que pasa mientras endulzo mi café de las mañanas, el andar que voy paso a paso de camino a la facultad, sin ganas, que ya mis pies se saben; eso que siento cuando te tengo al lado y sin saber de qué otra forma demostrar cuanto te quiero; el tiempo se me va pensando en como mejorar; en escribir esto que al principio no tenía idea de como empezar.

El tiempo también se va cuando paso horas en la cama como si espero un milagro, algo que no pasará. O cuando organizo el día a día en la agenda y en la noche no hay nada que tachar porque las pocas ganas ganan la pelea diaria.

No espero que nadie me espere, todos tienen un tiempo que se les va y no pretendo que nadie desperdicie como yo lo hago. Pensé en esto cuando una compañera vieja de clases me dijo que esperaría por mí un semestre más para hacer la tesis. Se imaginan que se atrace por mí? No me lo perdonaría yo misma, por eso respondí de la manera más sutil que no se arriesgue: el tiempo es propio y solo espera a que desatemos el collar para andar corriendo por el parque cantando "libre soy" con todo y coreografía.

Hay cosas que debemos hacer por cuenta propia a causa o consecuencia de las acciones de otros. Pero al fin y al cabo hacerlas. No importa si esperan algo de ti, que las hagas antes por ejemplo. Tú tiempo y sus tiempos no son el mismo, quien sabe como emplearlos eres tú.
Es algo que me diría si me acercara a mí a pedirme un consejo, pero como solo soy buena dando consejos a otros les dejo estas sabías palabras a quien se atreva a leer estas líneas, que seguramente serán amigos o conocidos que abrirán este link para ver qué hay de nuevo en la vida de esta transeúnte.

Sólo quiero finalizar con la siguiente frase que posiblemente use como título de este texto: "Be a voice not an echo", y en inglés porque sí, porque puedo y porque suena más bonito. No hay que justificarle tampoco, ella misma se explica sola, y no tiene nada que ver con el tópico que es el tiempo, pero motiva, o no?